Cuándo desaparece el aval de una hipoteca

 

¿Cuándo desaparece el aval de una hipoteca? Es la eterna pregunta que se hacen los consumidores cuando adquieren una vivienda y ésta, se financia a través de un banco con la firma de un préstamo hipotecario.

Hay operaciones que necesitan de un aval para poder ser concedidas.

Existen múltiples factores que condicionan la compra de una vivienda, y sobre todo, que debemos atender bien antes de la firma de un préstamo hipotecario cuando se firma con un banco una operación tan relevante.

Existe la posibilidad que la banca utiliza en ocasiones, que es la opción de que el aval desaparezca una vez alcanzado un mínimo de amortización del préstamo concedido. 

Es decir, que cuando superas una cantidad determinada, la figura del aval de tu hipoteca puede desvincularse o desaparecer.

La norma general con la que operan las entidades bancarias es el aval solidario. Este aval o afianzamiento solidario, otra manera de decir lo mismo, implica la responsabilidad solidaria al pago de la deuda, del que entra en esta condición respecto de la operación principal.

A efectos prácticos, se trata de una sobregarantía en el contrato que en ningún caso desaparecerá hasta el pago total del mismo, es decir, hasta el vencimiento total de la operación.

Solo cuando se detalla expresamente en escritura pública, el aval podrá desaparecer de la operación antes del total de la deuda, es decir, si tu deuda era de 200 mil euros y se te comunicó que tu aval saldría cumplido el pago de los primeros 50 mil euros y está escriturado en tu hipoteca.

¿Qué es un aval?

Un aval es una garantía adicional al pago de la deuda que contrae el deudor principal que se realiza a una persona con el fin de ayudarle a iniciar los trámites en a la adquisición de un bien garantizando la concesión de un préstamo. 

Seguramente el término aval es más conocido por la gente debido a su requerimiento en temas inmobiliarios y bancarios.

Suele ser una tercera persona, un familiar normalmente, quien realiza este tipo de favores. En este caso esta tercera persona recibe el nombre de avalista y recordemos que la banca utiliza la solidaridad en la operación, y se denomina avalado al beneficiario.

Cabe destacar que es el avalista quien de forma voluntaria se somete al acto de avalar, poniendo sus bienes como garantía ante el banco y asumiendo las consecuencias de un posible impago al deudor principal.

¿Cuándo finaliza un aval?

Para resolver la duda de cuándo se termina un aval, la opción más lógica y más sencilla, obviamente, es decir que el aval se termina cuando el pago del préstamo hipotecario ha sido abonado por completo. 

Aún así, cabe la posibilidad de que el aval sea liquidado antes de que se termine de pagar el préstamo hipotecario. Esto se suele suceder declarando su nulidad por motivos abusivos en los términos de la cláusula.

O bien, por estar expresamente detallado en el contenido del contrato que une a las partes. Si se trata de un préstamo hipotecario, entonces deberá estar escriturado en la escritura pública de préstamo hipotecario.

Si usted sospecha que se ha cometido algún tipo de defecto de formación importante con los trámites de su aval puede  conseguir la nulidad del mismo. Con tal de llevar a cabo este procedimiento, es indispensable acudir a un bufete de abogados de derecho bancario especializado para conseguir que le informen sobre sus posibilidades.

Uno de los principales motivos de nulidad de aval es cuando a los avalistas se les ha practicado una gestión de mala fe o de insuficiente información a la hora de poner sus bienes como garantía.

Se puede llegar a conseguir la nulidad del aval cuando el juzgado entiende que no existió ninguna negociación previa con la persona encargada de avalar. A mayor abundamiento teniendo en cuenta que la responsabilidad se convierte en solidaria con el deudor principal, y existe una renuncia los derechos de excusión, división y orden, y esto requiere de unos derechos de información completos a todas las partes implicadas del contrato.

No debemos olvidar que la renuncia expresa a unos beneficios y derechos que te corresponden por una determinada posición en un contrato, deben ser completamente conocidos por parte de quien lo acepta.

 Esto implica que se considera que el aval proporcionado es una garantía más que desproporcionada para el riesgo que está asumiendo. En caso de fallar a favor del avalista, se procederá a desvincular a quienes sean avalistas del contrato hipotecario y por lo tanto dándoles así la liberación de cualquier responsabilidad y retirándose la condición de avalistas.

¿Qué motivos impulsan a pedir un aval?

Los motivos que llevan a una persona a solicitar un aval pueden ser varios, pero la lógica indica que se acude a este tipo de soportes económicos cuando no se dispone de la cantidad de dinero suficiente para llevar a cabo una transacción de grandes cantidades de divisas y el banco exige más garantías al hipotecado.

O bien, no se dispone de la suficiente solvencia para hacer frente al pago de la misma, en el momento de la contratación.

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